La huida del Almidón

Cuando termine de cocer el arroz, quedarán dos pájaros sobre el olivo, algunas nubes de tormenta y una brisa extraña y fresca de agosto. El vecino le habrá dicho a su hijo que deje de jugar, las moscas permanecerán en la mierda que adorna las aceras, la pluma quedará varada en la arena. El instante se arrodillará al tiempo, el tiempo al hastío y del hastío renaceremos, como en un ciclo interminable. La menta seguirá creciendo a pesar de no acariciar tierra entre sus pies, y Elisabet preguntará cómo cambié la tipografía de mi Instagram. Los detalles más banales se secarán como el laurel y transmutarán en arte por los acrílicos de otro. Todo cobra un sentido inalterable cuando desfragmentas el instante, ¿verdad?

3 comentarios:

Nin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tiger leis dijo...

Verdad?

Anónimo dijo...

¿Qué es eso?