Preguntándome otra vez
qué secreto guardarán los pétalos
que no florecen.
Custodiados por silencios
capaces de arrancar la hiel,
de arroparte con la miel
de estos milenios.
(ejecutados sin control)
Serpientes de cascabel ahogando
la mirada a la verdad que nos rodea,
pólvora en las manos del amor,
odio incierto de la prisa que vivimos
el pienso de la furia que corrompe
cuando el destello solar
se nos prohíbe.
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