A veces el silencio acaricia
nuestros labios como agua,
y en sonrisa de esperanza,
un nuevo sol es primavera.
Un hechizo para enfermos del alma,
compuesto de llamadas vacías
y alguna que otra oportunidad
de follarse la melancolía.
A ti, patrona del karma,
por la cólera y el alivio
descubierto entre los dedos
con los que ahora rayo el firmamento.
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