A solas con la suspensión
de algún yo que no comprendo
amanece escéptico el halcón
por no ser él, sino el recuerdo.
Qué dirán del niño en sumisión
y del adulto decrépito,
se detuvo el reloj ya sin razón
podrido y sin jardines ni mentor.
El misticismo de la acción
se volverá maquinaria o armazón;
flores de petróleo, desamor...
Y de las lágrimas vacías que custodian
con tenue ardor mis poros
nacerá una virgen perfilada
en serenatas de algodón
asfixiada del despectivo afecto,
o de un erecto sin condón.
de algún yo que no comprendo
amanece escéptico el halcón
por no ser él, sino el recuerdo.
Qué dirán del niño en sumisión
y del adulto decrépito,
se detuvo el reloj ya sin razón
podrido y sin jardines ni mentor.
El misticismo de la acción
se volverá maquinaria o armazón;
flores de petróleo, desamor...
Y de las lágrimas vacías que custodian
con tenue ardor mis poros
nacerá una virgen perfilada
en serenatas de algodón
asfixiada del despectivo afecto,
o de un erecto sin condón.
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