Recuerdo cuando te decía
que nos encontrábamos en una burbuja
indiscriminadamente cercana
a los susurros y rumores
del mar.
Al amanecer espero encontrar
tus ojos grises en los rostros
ajenos del sexo
y la frialdad inútil
que aprendí a ejecutar.
Recorro los perfumes de cientos
buscando el que dejaban
nuestros flujos
al acabar.
Será que me mudé a los montes
y lo racional,
que ya no sabes de cantos
que hagan mis barcos
naufragar.
Pienso que serena te verás
al guardar nuestro cofre
en la arena, sin importar
quién de los dos fue Ricardo
y quién Sirena.
que nos encontrábamos en una burbuja
indiscriminadamente cercana
a los susurros y rumores
del mar.
Al amanecer espero encontrar
tus ojos grises en los rostros
ajenos del sexo
y la frialdad inútil
que aprendí a ejecutar.
Recorro los perfumes de cientos
buscando el que dejaban
nuestros flujos
al acabar.
Será que me mudé a los montes
y lo racional,
que ya no sabes de cantos
que hagan mis barcos
naufragar.
Pienso que serena te verás
al guardar nuestro cofre
en la arena, sin importar
quién de los dos fue Ricardo
y quién Sirena.
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