Si ella pudiese atrapar
con sus manos el vacío
vibrante que se hace
al caminar,
si tan solo pudiese
abrir sus brazos
y dejarme entrar
quizás...
las primaveras
que decidí olvidar sin más
y los campos rubinenses
que nos hicieron saltar...
Si ella pudiese cantar
a los cazos de heridas
estridentes de amistad
a ratos soleada...
Los destellos de luz,
sobre las pieles
que componen
nuestra mitad.
Si tan solo ella
apareciese al girar,
yo moriría
en vez de sangrar
y así sin camino,
sin sus brazos
sin los campos
quizás...
con sus manos el vacío
vibrante que se hace
al caminar,
si tan solo pudiese
abrir sus brazos
y dejarme entrar
quizás...
las primaveras
que decidí olvidar sin más
y los campos rubinenses
que nos hicieron saltar...
Si ella pudiese cantar
a los cazos de heridas
estridentes de amistad
a ratos soleada...
Los destellos de luz,
sobre las pieles
que componen
nuestra mitad.
Si tan solo ella
apareciese al girar,
yo moriría
en vez de sangrar
y así sin camino,
sin sus brazos
sin los campos
quizás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario