El tiempo y la rutina deben ser con diferencia los peores enemigos de la magia. Si vuelvo a enamorarme, definitivamente viviré esclavo de besarle entre las piernas todo el tiempo, desalojando las sábanas bajo la única premisa de viajar. De viajar lejos. Porque la pasión y el cambio no entienden de dimensiones ni de contextos. Vamos a follar y a viajar, y a viajar follando. Y así hasta muerte, que fuimos el motor que generó la magia que al mundo le faltaba.
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