- Contigo parece difícil, ¿verdad?
- ¿El qué?
- Que se joda la magia. Me gusta pensar que cualquier día te veré y todo fluirá como las palabras que intercambiamos. Que no me parecerás demasiado racional ni yo seré tan feo como aparentaba. Que hablaremos de cosas interesantes y luego apareceremos en una sala iluminada por una lámpara de sal y unas pocas estrellas de mentira en el techo. Y haremos eso que llamamos amor.
- Me dejas sin palabras.
- Porque me dijiste que te gustaba el silencio entre dos personas.
- Si, es raro, porqué yo hablo mucho depende de cuando, pero el silencio entre dos personas puede hacerte sentir cómodo y saber que con esa compartes un algo, o puede hacer sentir incómodo a alguna de las dos personas y romper la magia. No sé si me he explicado bien.
- No, no lo has hecho.
- Mierda.
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