Vértigo

¿Te puedes creer que fue por eso? Yo jamás le tuve miedo a la muerte. Jamás. ¡Y estos últimos meses comencé a temerle a la vida! Al tedio insoportable, al consumo de la arena en el reloj, a los cuerpos inertes que vagan nuestro asfalto ahogados en su propio mar de existencia. ¿Cómo iba yo a vivir por vivir? No imagino mayor gilipollas que el que camina sin pararse a pensar qué se sentirá sin zapatos. Por eso fue, por eso cogí el vuelo aún arriesgado mi propia integridad, aún con todas las veces que madre advirtió de mi torpeza. ¡Ahora la hora se acerca y a mi me acojona la responsabilidad de permanecer dorado! ¿Te lo puedes creer? ¡Yo, que jamás tuve miedo a la muerte, ahora eterno desafiante del vértigo que es la vida!

1 comentario:

Andrés Zúñiga dijo...

Genial lo tuyo, realmente muy bueno. Devuelvo tu visita a mi blog y te felicito por la manera en que escribes.
Un abrazo para vos!
https://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/