Patíbulo

Terrosos y secos los pasos
que conectan la tortura previa
a la demencia y la verdad.

Mi lengua era roca y las huellas
derretidas en la arena, danzaban
diabólicas de realidad.

El calor abrasa mis manos,
y el oxígeno se evapora ante mis ojos,
madre vestía de negro, y el cielo
cubierto de lluvia y tempestad.

Ya hubiera deseado yo,
guarecerme bajo la línea de los ríos,
aliado de los peces, silencio sepulcral,
sin el susurro amargo de la brevedad.

solo el vacío absoluto y neutral,
así el círculo cesaría, y desde atrás
se escucharían las campanas
haciendo eco a eternidad.

Jamás sintieron mis manos la guadaña
tan cerca de mi vera, ágil vaina
con la que Vida acabará.

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